
Este es
Claudio Girola, escultor, profesor de la UCV. Lamentablemente no me hizo clases, pero tuve un par de conversaciones con él por carta y en vivo, que me gustaron mucho. Expongo aquí el extracto de una carta que me envió el 15 de Junio de 1986 a alemania.
"...Ocasión única la tuya en este tiempo. Por la situación, por el lugar y por tu oficio. Es un tiempo que tiene mucho de entre-tiempo. Esos entre-tiempos en que no tenemos, aparentemente, una concentración sostenida es cuando pueden aparecer las luces repentinas que permiten ver y no sólo mirar. De esto hablo bastante en los "Mantos de Gea". Ese "vagar" por al ciudad, por los sucesos, por la vida misma, son ocasiones propicias para que el ser de las cosas aparezca próximo y distante simultáneamente. El "tercer hombre" (acuérdate de Leonardo) que todos llevamos dentro de nosotros es el que con toda objetividad anota, registra y se cuestiona. La observación no es un método. Ni es un mero catastro. "
" Sin cambios nos sucedería que terminaríamos instalados en la felicidad de la mala domesticidad. Creativamente eso es volverse impotente y por lo tanto, no poder tener hijos. Las preguntas, para ser válidas, nacen de la interioridad de la obra. Ningún dogma o consigna venida de afuera favorece ese poner en duda, ese estado siempre inicial que tiene la existencia misma y que se refleja en las obras. Una obra de arte no es sino siempre inicial. Por ello el Partenon es siempre moderno. Por ello es que Miguel Angel es el más contemporáneo de los escultores. Y podríamos ilustrar con muchas obras y muchos nombres de la antigüedad y de la modernidad los que son iniciales y los que no lo son. Inicial sólo significa pararse ante la cosa como si nunca la hubiera visto, como si nunca la hubiera pensado, esa es la real actitud del observador, alcanzar a ejercitar el ojo inocente sin serlo, ya, uno."